Planificar la formación online para generar impacto.

Según la consultora McKinsey & Company, estamos atravesando el mayor shock económico desde la Segunda Guerra Mundial, y esto no ha hecho más que acelerar la tendencia de digitalización de la formación con: microlearning, gamificación, video based learning, virtual training, y curación y creación de contenidos por parte del usuario (Pandey, 2020).

¿Por qué usar eLearning?

Ante este escenario se ha potenciado el mercado de la formación en línea (“eLearning”) en Español que llega a 420 millones de habitantes y donde la cifra proyectada para el negocio de eLearning en América Latina supera los 2.670.000.000 U$S según Statista Research Department.

Para tener una definición común, consideraremos el eLearning como la integración de tecnología en formación, alineados a la definición inclusiva de eLearning formulada por Sangrá, Vlachopoulos y Cabrera.

¿Por dónde empezar como Formador Online?

Bill Shackelford en “Project Managing eLearning” afirma que el principal error por el cual fallan los proyectos es que no responden o no están en línea con los objetivos de la organización, o simplemente imitan (a menudo mal) las formación presencial.

El primer paso consiste en analizar la necesidad/reto que da sentido a la formación e identificar qué aporta el eLearning.

El segundo no es menos importante: conocer el contexto y los recursos disponibles para planificar la formación online de forma pragmática y realista.

Claves para identificar necesidades/retos.

A la hora de valorar las necesidades/retos, debes tener una imagen de la situación, se trata de ‘pintar un cuadro’ identificando los elementos clave, personas interesadas y sus interacciones. Para ello, ten presente:

  • Cada organización es diferente, evita seguir modas si no responden a necesidades reales.
  • No hay una definición universal de eLearning, podrás ir más allá de un curso combinando canales, metodologías y herramientas.
  • Es importante valorar cuán necesaria es la formación y el eLearning para atender la necesidad/reto.
  • Hay necesidades/retos que no exigen de eLearning, o incluso, no merece la pena el esfuerzo.
  • Identifica la cultura y casos de éxito de eLearning en la organización/cliente. Te ayudará a evitar errores y detectar prescriptores.

¿Cuán preparado se está para formar online?

Pasaremos a valorar cuán preparado se está para lanzar el proyecto eLearning, conociendo los recursos disponibles, conocimientos y experiencias previas.

  • Nivel Organizacional. Desde la infraestructura a nivel tecnológico a equipos y personas, hasta la cultura de la organización, te pueden dar visibilidad sobre su permeabilidad a los cambios e innovación.
  • Nivel Gerencial/Directivo. Ellos harán mucho para garantizar la participación. Conoce sus KPI para mejor el impacto, pero también ganar visibilidad sobre sus objetivos, intereses, necesidades, barreras y niveles de apoyo.
  • Nivel Participantes. El nivel de competencias digitales y conectividad (incluyendo dispositivos y cobertura de conexión) te permitirán valorar si los futuros participantes están preparados para un tipo de eLearning u otro.

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